LEE CON ATENCIÓN
Lee esta historia y después contesta a lo que se te pide.
Había una vez, en un pueblecito de China, un buen hombre que se ganaba la vida pescando calamares a la romana. Al amanecer, se instalaba en la playa con una larga caña de bambú, y cuando pasaba un calamar a la romana, lo atravesaba con su caña y lo sacaba del agua. Este trabajo requería mucha paciencia y, además, no acababa hasta que el último rayo de sol se escondía en el horizonte.
Pero un día, aquel hombre atrapó de una sola vez más de noventa calamares a la romana. Quiso sacarlos del agua, pero los calamares lo zambulleron, arrastrándolo al fondo del mar.
Nadie ha vuelto a saber del pobre pescador.
Por eso los calamares a la romana son tan caros: porque han de pescarse uno a uno.